martes, 27 de abril de 2010

Three views of a secret

Un pequeño paseo desde la parade el bus de Abando a mi casa me ha bastado para ver a un par de niños magrebíes jugando, una cuadrilla de adolescentes compuesta por dos gemelas "negras", dos chicas blancas y un chico, blanco también. He podido escuchar la musica magrebí a todo volumen que venia de un coche, he visto varios yonkis, negros, moros, europeos, de todos los sitios. He visto a moros hablando con negros, blancos, sudamericanos, he visto a un inmigrante con una bolsa de una conocida cadena de supermercados, he visto a otros tantos en el estanco, he visto a unos jovenes liarse un porro, he podido escuchar como cantaba una señora gitana, vamos que Bilbao esta, por lo menos, vivo.

Lo que no consigo entender es el miedo que tienen lxs gobernantes hacia lxs migrantes. Acaso les da miedo que jueguen, escuchen musica, fumen, compren, canten, rian, se droguen, se relacionen (con cualquier persona), les da miedo que sean igual que nosotrxs??

lunes, 12 de abril de 2010

Quemar la nave

El día o la noche en que por fin lleguemos
habrá que quemar las naves

pero antes habremos metido en ellas
nuestra arrogancia masoquista
nuestros escrúpulos blandengues
nuestros menosprecios por sutiles que sean
nuestra capacidad de ser menospreciados
nuestra falsa modestia y la dulce homilía
de la autoconmiseración

y no sólo eso
también habrá en las naves a quemar
hipopótamos de wall street
pingüinos de la otan
cocodrilos del vaticano
cisnes de buckingham palace
murciélagos de el pardo
y otros materiales inflamables

el día o la noche en que por fin lleguemos
habrá sin duda que quemar las naves
así nadie trendrá riesgo ni tentación de volver

es bueno que se sepa desde ahora
que no habrá posibilidad de remar nocturnamente
hasta otra orilla que no sea la nuestra
ya que será abolida para siempre
la libertad de preferir lo injusto
y en ese solo aspecto
seremos más sectarios que dios padre
no obstante como nadie podrá negar
que aquel mundo arduamente derrotado
tuvo alguna vez rasgos dignos de mención
por no decir notables
habrá de todos modos un museo de nostalgias
donde se mostrará a las nuevas generaciones
cómo eran
parís
el whisky
claudia cardinale.


Mario Benedetti